Recibir demasiados juguetes puede generar actitudes caprichosas, de menosprecio, de egoísmo, de descuido, de desinterés, de poca valoración de sus cosas.
Los juguetes son los primeros objetos que consideran suyos, por ello es importante enseñarles a valorarlos y a cuidarlos.
Debemos proporcionar juguetes suficientes, pero no demasiados, variados, diferentes, adecuados... Éste debe ser nuestro objetivo.
Hay que tener presente que no debemos acumular los regalos en una fecha, sino que debemos repartir los regalos a lo largo de todo el año, porque los niñ@s necesitan jugar siempre, no sólo en Navidad.
Con frecuencia, los niñ@s tienen más juguetes de los que necesitan y, en algunos casos, más de los que son capaces de disfrutar.
Sí, a pesar de todo, reciben demasiados juguetes, una posible solución es guardarlos e ir facilitándoselos poco a poco: esto les permitirá disfrutar y sacar mayor partido a los juguetes.
Además, podemos seleccionar juguetes con los que ya no juegan y cederlos a algún niñ@ que los necesite o a alguna ONG que trabaje con la infancia.
Dosifiquemos los juguetes a lo largo del año y estaremos educando en valores positivos. |